domingo, mayo 27, 2007

Francia no es España (obviedad política justificada)

Francia es otro país, arrastra una grandeur y una responsabilidad algo demodé pero que obliga y mucho. No solo porque el sistema fuerza a que el presidente con amplios poderes designe hasta a ocho mil altos cargos y que tenga el presidente de gobierno tenga que tener una sintonía sino porque se busca lo mejor para el país esté donde esté.

Sarkozy conforma este, su primer gobierno, con políticos que provienen de fuera de su partido, del centrista e incluso de socialista. Esto es hacer política con visión de estado, aún desde la forma personalista de arroga el sistema. Contrasta de forma meridiana como este país, España, que a veces es un país de conejos, de traca, y otras veces vive el enfermizo exilio de si mismo llamándose Sefarad, como cantaba pensante Salvador Espriú.

Cuando esta España pierda sus complejos, sus ataduras, sus esclavitudes y servidumbres de paso corto que hoy día de elecciones se demostrarán, y cuando amanezca algún líder político que no sea de corta caducidad con no tenga ese ensoberbecimiento que da el "engañarnos" en elecciones para seguir engañandonos durante los cuatro años venideros pensaremos que la democracia sirve para lo mejor para el mayor número como dijo Betham y no solo un artificio para funcionarios sin currículum.

Francia nos da una lección, eligen el mejor gobierno desde el punto de vista de Sarkozy por supuesto, para el país que tiene que afrontar unas severas reformas sociales, económicas y de integración.

Vaya de antemano que las formas algo bruscas de Sarkozy no son de mi agrado pero este gesto, de mirada al futuro choca tanto con la miopía creciente de los políticos de la tierra de los conejos que merecía contarse.

Foto: http://www.es-israel.org/?p=33