domingo, octubre 14, 2012

El otoño ya está aquí, desperezándose

Hoy he tenido plena consciencia del comienzo del otoño, con su vorágine de cambio y de inverniza tendencia, con sus lluvias lustrosas y sus aires calientes, con sus hojas teñidas de razones desde el verde inconmensurable al rojizo eterno.
Hoy he vivido el llanto de las nubes, algo enrabietado, y, también, el sol excelente de un verano que se ha dejado atrás. Es otoño, la maldición del cuarto trimestre, de depresivos y de heliófílos. El tiempo donde el sol se va acabando, el calor huye, el frío llega y la lluvia emponzoña con su buena intención los caminos solariegos por los que deambular.
Estamos en el otoño permanente de Castilla, la Castilla de Almadormida (Recuerdos del día de mañana)